Tomado de Granma

Rinden homenaje al Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales con motivo del aniversario 120 de su caída en Combate y se conmemoró además el vigésimo séptimo aniversario de la Operación Tributo en el Cacahual.

 

«Este año nuestra peregrinación al Cacahual, en representación del pueblo cubano, tiene una significación especial, pues hemos venido con profunda tristeza, adonde reposan los restos de Antonio Maceo, a decirle que su alumno más aventajado, Fidel Castro, ya no está físicamente entre nosotros», manifestó este miércoles Jorge Cuevas Ramos, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido en el acto político y ceremonia militar por el aniversario 120 de la caída en combate del Lugarteniente General del Ejército Libertador Antonio Ma­ceo, y de su ayudante el Capitán Panchito Gómez Toro.

En el mausoleo el Cacahual se rindió homenaje y se conmemoró además el vigésimo séptimo aniversario de la Operación Tributo.

El Comandante en Jefe —refirió Cuevas Ramos— en los momentos más difíciles y peligrosos de la larga lucha que libramos ante las continuas agresiones del imperialismo, muchas veces acudió al pensamiento maceísta.
Pero fue la Protesta de Baraguá contra el Pacto del Zanjón —expresó Cuevas Ramos— el hecho quizá más sobresaliente y difundido de su carrera de insurrecto mambí; un símbolo de la determinación y el propósito de continuar la lucha y de que los ideales de justicia y libertad verdaderas estaban por encima de todo.

El acto estuvo presidido por los miembros del Buró Político del Comité Central del Partido Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Mi­nistros; el general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, viceministro primero de las FAR; y Mercedes López Acea, vicepresidenta del Consejo de Estado.

SANTIAGO RECUERDA A SUS HÉROES

El homenaje al Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales, a Frank País García y a los caídos en misiones in­ter­nacionalistas, también es­tuvo de­dicado en Santiago de Cuba al Co­mandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Ofrendas florales en nombre del pueblo de Cuba fueron colocadas tanto al Titán de Bronce, ante la llama eterna que arde en su memoria en la Plaza de la Revolución que lleva su nombre; como al inolvidable Frank, al pie del panteón familiar que guarda sus restos en el cementerio de Santa Ifigenia.

Una ofrenda enviada por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, se unió en el caso de nuestros mártires internacionalistas a la de sus familiares y el pueblo de Cuba, depositada en la propia necrópolis en el panteón que recuerda a los caídos en esas misiones.

Familiares de estos combatientes acudieron también a rendir homenaje al líder de la Revolución Cubana, a quien llevaron una flor blanca en señal de recordación y respeto.

Presenciada por una amplia representación del pueblo santiaguero, la ceremonia estuvo encabezada por los miembros del Comité Central del Partido, Lázaro Expósito Canto y Bea­triz Jhonson Urrutia, primer secretario en la provincia, y presidenta del órgano de gobierno a igual instancia, quienes igualmente asistieron a la gala político-cultural dedicada a la fecha en el Teatro Heredia.

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