Fidel entra absuelto por la historia, en tierras villaclareñas

Hoy el sol en Villa Clara ha salido por el oeste, hoy ese sol moral, ese sol que iluminó estas décadas de un pueblo en Revolución, ese sol que se nombra Fidel entra absuelto por la historia, en tierras villaclareñas.

El pueblo de Cascajal recibió con los brazos abiertos, lágrimas en los ojos y la emoción latente en los rostros al Comandante en Jefe, victorioso, al frente otra vez de la Caravana de la Libertad.

Como dijera el propio Fidel Castro, “Yo vendré aquí pase lo que pase”.  Y así lo cumplió. Regresó a encontrarse con el pueblo que lo admira y saludar a su amigo fiel, a otro Comandante grande: el Che Guevara.

Cascajal es un Consejo Popular ubicado en el extremo occidental de la provincia de Villa Clara en el municipio de Santo Domingo. Este poblado limita al Norte con Punta Felipe, con Mordazo por el Este, por el Sur con el municipio de Rodas y con Los Arabos por el Oeste. Precisamente por el oeste luego de su tránsito por Matanzas, recibimos los restos del Comandante en Jefe.

El 1 de enero de 1959 los cascajalences celebran junto a todos los cubanos el triunfo revolucionario, pues a partir de ese día comienza una nueva etapa en la vida de nuestro pueblo.

Al paso de la Caravana de la Victoria, Fidel Castro, se detiene frente a la tienda “El Paraíso” y a petición del pueblo promete la construcción de una nueva escuela, esa fue la primera obra realizada por la Revolución en Cascajal.

La Caravana de la Libertad que por seis días encabezó Fidel Castro en 1959 fue uno de los momentos más grandes de la Revolución cubana. Salió de Santiago, donde comenzó la rebelión, recorriendo localidades y ciudades rurales de la Isla.

Para muchos cubanos fue esta la primera oportunidad de ver al hombre que había logrado derribar al gobierno del dictador Fulgencio Batista.

A lo largo del trayecto el pueblo de Cuba recibió con júbilo a los victoriosos combatientes de la Sierra Maestra encabezados por Fidel. Las fotos del joven líder saludando a las multitudes están entre las imágenes inmortales de la Revolución. El recorrido también fue una oportunidad para comunicar algunos de los principios básicos del proceso revolucionario que se iniciaba.

Hoy la caravana con las cenizas del Comandante revolucionario pasa por poblaciones transformadas por las obras sociales y económicas que Fidel impulsó.

Cientos de miles de personas llenan las calles a lo largo del recorrido de las cenizas hasta Santiago de Cuba, donde serán inhumados sus restos. De la misma manera que irradió su luz la caravana libertaria aquel 6 de enero en territorio villareño, cuando cientos de guerrilleros como reyes magos multiplicados regalaban dignidad y futuro a nuestro pueblo, hoy sentimos esa luz irredenta.

Hoy el sol en Villa Clara ha salido por el oeste, hoy ese sol moral, ese sol que iluminó estas décadas de un pueblo en Revolución, ese sol que se nombra Fidel entra absuelto por la historia, en tierras villaclareñas.

Esta es tu caravana de la libertad, de una libertad conquistada, de una libertad de canción bajo la lluvia por la que habrá que darlo todo! Como lo diste tú por tu pueblo, por ese pueblo que ahora te despide. ¡Comandante, padre y amigo!

Y en su tránsito por Villa Clara Fidel se reencontrará nuevamente con ese hermano entrañable, camarada y compañero de ideas y luchas. Ese que en 1956 le dedicara aquellos memorables versos: Vámonos, ardiente profeta de la aurora, por recónditos senderos inalámbricos a liberar el verde caimán que tanto amas.

Vámonos, derrotando afrentas con la frente plena de martianas estrellas insurrectas, juremos lograr el triunfo o encontrar la muerte. Cuando suene el primer disparo y se despierte en virginal asombro la manigua entera, allí, a tu lado, serenos combatientes, nos tendrás.

Cuando tu voz derrame hacia los cuatro vientos reforma agraria, justicia, pan, libertad, allí, a tu lado, con idénticos acentos, nos tendrás. Y cuando llegue el final de la jornada la sanitaria operación contra el tirano, allí, a tu lado, aguardando la postrer batalla, nos tendrás.

El día que la fiera se lama el flanco herido donde el dardo nacionalizador le dé, allí, a tu lado, con el corazón altivo, nos tendrás. No pienses que puedan menguar nuestra entereza las decoradas pulgas armadas de regalos; pedimos un fusil, sus balas y una peña. Nada más.

Y si en nuestro camino se interpone el hierro, pedimos un sudario de cubanas lágrimas para que se cubran los guerrilleros huesos en el tránsito a la historia americana. Nada más. Así Fidel te recibimos los villaclareños, esta tierra que es tan tuya como del Che. Para seguir contigo pedimos un fusil, sus balas y una peña. En ese tránsito a la historia americana y universal.

Continuará esta cobertura especial por la provincia de Villa Clara, dándole no un adiós sino saludo para continuar la marcha.

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